La evolución tecnológica de la industria española, impulsada por la electrificación y el almacenamiento energético, ha generado una nueva categoría de riesgo que la normativa clásica no alcanzaba a cubrir con eficacia: los incendios en baterías de litio. La entrada en vigor del Real Decreto 164/2025 (que deroga el antiguo RSCIEI) y la adopción de la norma ISO 3941:2026 como los hitos más críticos para la prevención actual.
La aparición oficial de la Clase L para estos siniestros no es solo un cambio de nomenclatura; es una transformación radical en los protocolos de intervención, la dotación de medios de extinción y la formación técnica de las brigadas de emergencia, que ahora deben enfrentarse al fenómeno del embalamiento térmico (thermal runaway) con herramientas y conocimientos específicos para mitigar con éxito los incendios en baterías de litio en entornos industriales complejos.
La Nueva Clase L: Clasificación de Fuegos de Litio según ISO 3941:2026
La Clase L define específicamente los incendios producidos por baterías de iones de litio y dispositivos de almacenamiento de energía, diferenciándolos claramente de los fuegos de metales (Clase D) o de equipos eléctricos bajo tensión. Esta distinción es vital porque el comportamiento electroquímico de una batería de litio en combustión genera su propio oxígeno, lo que invalida los métodos tradicionales de sofocación por desplazamiento de aire. La respuesta directa y técnica ante este riesgo es la aplicación de agentes encapsuladores de alta capacidad de enfriamiento y geles acuosos específicos, ya que la prioridad absoluta no es solo apagar la llama visible, sino reducir la temperatura interna de las celdas para detener la reacción en cadena.
La implementación de la Clase L obliga a las empresas a auditar sus centros de carga de carretillas, almacenes de dispositivos electrónicos y flotas de vehículos eléctricos. Los extintores de polvo ABC o CO2 son ineficaces e incluso contraproducentes en estos escenarios, ya que no logran penetrar la carcasa de la batería ni enfriar el núcleo. La normativa 2026 exige que los medios de protección instalados sean proporcionales a la densidad energética almacenada, marcando un antes y un después en la certificación de sistemas de protección contra incendios (PCI).
Impacto del Real Decreto 164/2025 en Establecimientos Industriales
El Real Decreto 164/2025 establece el nuevo marco regulador de seguridad contra incendios en establecimientos industriales, introduciendo exigencias más severas en cuanto a la compartimentación de sectores de riesgo y la vida útil de los sistemas de protección. Este reglamento moderniza las exigencias de evacuación y control de humos, adaptándolas a las nuevas tipologías constructivas de la Industria 4.0. Una de las novedades más destacadas es la posibilidad de prolongar la vida útil de ciertos componentes, como las mangueras de las BIEs (Bocas de Incendio Equipadas), siempre que exista una certificación técnica del fabricante, equilibrando la sostenibilidad con la seguridad operativa.
Para el Director de Seguridad, este decreto implica una revisión profunda de los Planes de Autoprotección (PAU). La normativa ahora exige una mayor integración de los sistemas automáticos de detección con los protocolos de aviso a las brigadas internas. Ya no basta con tener un sistema que suene; el sistema debe ser capaz de identificar precozmente incrementos de temperatura o emisiones de gases tóxicos específicos de las celdas de litio antes de que se produzca la ignición abierta.
Formación de Brigadas mediante Simulación Híbrida y VR
La formación de brigadas de emergencia en 2026 se basa en un modelo de simulación híbrida que combina la práctica en fuego real con escenarios de Realidad Virtual (VR) de alta fidelidad para situaciones de riesgo extremo. Los simuladores de VR permiten que un brigadista experimente la visibilidad nula, la toxicidad ambiental y la presión psicológica de un incendio industrial sin riesgos físicos, permitiendo una evaluación precisa de su toma de decisiones. Este enfoque es especialmente disruptivo en el entrenamiento para la Clase L, donde los errores en la técnica de aproximación o en el uso del agente extintor pueden ser fatales en un entorno real.
En Previnsa, aplicamos estos simuladores para recrear fugas químicas y rescates en altura bajo estándares GWO. La tecnología VR permite monitorizar datos biométricos del alumno, como la frecuencia cardíaca y el consumo de aire en equipos autónomos (ERA), proporcionando un análisis post-incidente mucho más detallado que los métodos tradicionales. La formación deja de ser una actividad anual rutinaria para convertirse en un proceso de mejora continua basado en indicadores de desempeño (KPIs) técnicos.
Gestión de Riesgos en Almacenamiento de Energía y Movilidad Eléctrica
La gestión de riesgos en instalaciones con alta concentración de baterías de litio requiere un enfoque de ingeniería de protección contra incendios que combine la detección por imagen térmica con sistemas de supresión de inundación total o agentes humectantes. El riesgo de re-ignición en baterías de litio puede durar horas o incluso días después de la extinción aparente del fuego. Por ello, los protocolos de las brigadas de bomberos de empresa deben incluir ahora una fase de vigilancia post-incendio prolongada y el uso de cámaras termográficas para asegurar la estabilidad térmica del sistema afectado.
La señalización técnica también evoluciona: las zonas destinadas a la Clase L deben estar claramente identificadas con pictogramas normalizados que alerten a los servicios públicos de bomberos sobre la naturaleza del riesgo. La coordinación entre la brigada interna y los bomberos de la administración es crucial, ya que estos últimos deben conocer de antemano la ubicación de los puntos de desconexión de emergencia y las capacidades de suministro de agua de la planta para las labores de enfriamiento masivo.
Protocolos de Organización de Brigadas Industriales Especializadas para la gestión de incendios en baterías de Litio
La organización de una brigada técnica en 2026 exige una especialización de roles que va más allá de la extinción básica, integrando figuras como el responsable de control de energías y el técnico de monitorización de gases. Bajo el nuevo marco normativo, la estructura de mando debe ser resiliente y capaz de operar de forma autónoma durante los primeros minutos de una crisis. La capacitación debe ser específica para cada sector: no es lo mismo una brigada en una planta química que en una nave logística automatizada con sistemas de almacenamiento vertical.
El entrenamiento debe incluir de forma obligatoria el manejo de ventilación táctica para el control de humos y la gestión de residuos contaminados tras la intervención. La descontaminación de los Equipos de Protección Individual (EPI) tras un incendio de Clase L es crítica debido a la alta toxicidad de los vapores de fluoruro de hidrógeno generados por la combustión del electrolito. La seguridad del interviniente es la prioridad absoluta en todo protocolo de formación industrial moderno.
FAQs: Preguntas Frecuentes sobre la Gestión de Incendios en Baterías de Litio
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¿Qué define exactamente a un fuego de Clase L? Se refiere específicamente a los incendios originados en baterías de iones de litio y sistemas de almacenamiento energético, diferenciados por su capacidad de re-ignición y embalamiento térmico.
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¿Por qué no se puede usar un extintor de polvo ABC en una batería de litio? El polvo ABC no tiene capacidad de enfriamiento y no puede penetrar en las celdas internas de la batería; solo apaga la llama superficial, permitiendo que la reacción térmica interna continúe.
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¿Qué es el «thermal runaway» o embalamiento térmico? Es un proceso en el que un aumento de temperatura en una celda de la batería provoca una reacción química que libera más calor, afectando a las celdas adyacentes y generando un incendio incontrolable.
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¿Cuáles son las principales novedades del RD 164/2025? Actualiza los requisitos de seguridad contra incendios industriales, moderniza las exigencias de evacuación y permite la certificación técnica para ampliar la vida útil de mangueras de BIEs.
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¿Cómo ayuda la Realidad Virtual en la formación GWO/TELCO? Permite practicar rescates en altura y evacuaciones de aerogeneradores en entornos virtuales seguros, mejorando la destreza técnica antes de realizar las prácticas reales.
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¿Qué agentes extintores son recomendados para la Clase L? Se recomiendan agentes encapsuladores micelares (F-500), geles acuosos y espumas de alta capacidad de enfriamiento que logren absorber la energía térmica de la batería.
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¿Es obligatorio actualizar el Plan de Autoprotección por la Clase L? Sí, si la empresa cuenta con riesgos significativos de litio (garajes eléctricos, almacenes de electrónica), el PAU debe contemplar este riesgo específico y los medios de extinción adecuados.
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¿Qué gases tóxicos se liberan en un incendio de litio? Principalmente fluoruro de hidrógeno (HF), monóxido de carbono (CO) y vapores orgánicos altamente inflamables y corrosivos.
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¿Cuánto tiempo puede durar el riesgo de re-ignición en una batería? Incluso tras la extinción, el riesgo puede persistir de 24 a 72 horas si no se mantiene un enfriamiento constante de la temperatura interna.
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¿Cómo debe señalizarse un área con riesgo de Clase L? Con el nuevo pictograma oficial para fuegos de Clase L y cartelería técnica que indique el procedimiento de emergencia y los agentes extintores compatibles.
Fuentes Consultadas
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Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST): https://www.insst.es/
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Asociación Española de Sociedades de Protección contra Incendios (TECNIFUEGO): https://www.tecnifuego.org/
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Organización Internacional de Normalización (ISO): https://www.iso.org/standard/83709.html
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Boletín Oficial del Estado (BOE) – RD 164/2025: https://www.boe.es/
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National Fire Protection Association (NFPA) – Lithium Battery Safety: https://www.nfpa.org/