Cuando se trata de extinguir un incendio, es muy importante utilizar el tipo de extintor adecuado. Hay varios tipos de extintores, cada uno con su propia capacidad para eliminar el fuego. En esta entrada del blog, hablaremos de los diferentes tipos de extintores y de las ventajas que ofrece cada uno.
También le proporcionaremos instrucciones sobre cómo utilizar cada tipo de extintor. De este modo, tanto si se enfrenta a un incendio pequeño como a uno enorme, sin importar el tipo de extintor que tenga, ¡podrá apagarlo de forma rápida y segura!
Cuáles son los diferentes tipos de extintores y cuáles son sus usos
Los extintores son una herramienta importante para evitar la propagación del fuego. Hay varios tipos de extintores disponibles en el mercado, cada uno de los cuales sirve para un propósito diferente y tiene sus propias características específicas.
Para utilizar un extintor correctamente, deberá conocer los cuatro tipos básicos de extintores:
- Químico seco.
- Agua.
- Espuma.
- CO2.
Los extintores químicos secos son el tipo más común de extintor y son eficaces contra los incendios de grasa y aceite. Además, son fáciles de transportar y utilizar, lo que los hace muy populares entre los primeros intervinientes.
Los extintores de agua son excelentes para combatir los incendios de clase A, que son los que involucran líquidos inflamables como combustible, aceite o propano. También son eficaces contra los incendios eléctricos y son ideales para su uso en entornos comerciales donde los empleados deben trabajar con sustancias potencialmente peligrosas.
Los extintores de espuma están diseñados para extinguir fuegos de clase B, que son fuegos en los que intervienen materiales inflamables menos ricos en oxígeno. No son tan eficaces como los extintores de agua en la lucha contra los fuegos de clase A, pero son fáciles de usar y se pueden transportar con facilidad.
Los extintores de CO2 se utilizan principalmente en entornos médicos o en lugares donde se necesitan grandes cantidades de oxígeno. No son tan eficaces como los otros tipos de extintores para combatir los incendios de clase A, pero son extremadamente raros y difíciles de transportar.
A la hora de elegir un extintor, es importante escogerlo en función del tipo de fuego que se quiera combatir.
Tipos de extintores según su tamaño
Para estar preparado para cualquier tipo de emergencia, es importante disponer del extintor adecuado, revisado y en perfecto estado de funcionamiento.
En primer lugar, elija uno que esté clasificado para el tamaño de las llamas que es probable que encuentre.
En segundo lugar, asegúrese de que el extintor tiene un mecanismo de liberación de seguridad. De este modo, se asegurará de que el extintor no pueda descargarse a menos que esté totalmente vacío.
Por último, elija un extintor que sea fácil de usar y que tenga un buen diseño de etiqueta. Siguiendo estas pautas básicas, estará un paso más cerca de estar preparado para cualquier emergencia.
Los tamaños de los extintores van desde 1 Kg. hasta los 100 Kg. Según el agente extintor que contienen, su volumen y carga pueden variar.
Según su tamaño se clasifican en:
- Polvo desde 1Kg. hasta 9Kg.
- Agua desde 1Kg. hasta 12Kg.
- C02 desde 2Kg. hasta 10Kg.
- Automáticos desde 6Kg. hasta 9Kg.
- Con ruedas desde 25Kg, 50Kg o 100Kg.
- Otros tipos desde 1Kg. hasta 12Kg.
Sin embargo, en entornos profesionales, el volumen y tamaño aumenta considerablemente.
Tipos de extintor según su agente extintor
En el mercado existen diferentes tipos de extintores, cada uno de ellos diseñado para ser utilizado con un tipo específico de agente extintor. Por ejemplo, los extintores de papel se utilizan a menudo para fuegos pequeños a base de aceite, mientras que agentes como el agua-gel o el alcohol se utilizan más comúnmente para fuegos más grandes y complejos que implican propano, combustible para cocinar o transformadores eléctricos.
Además, hay diferentes miembros de la familia química que pueden utilizarse para crear agentes extintores genéricos, como el bromo para el agente cortante o el fosfato de amonio para los fuegos basados en el fósforo.
En general, es importante seleccionar el extintor correcto para la situación a fin de controlar adecuadamente un incendio de manera segura y eficiente.
En función del agente extintor, existen los siguientes tipos de extintores:
- Agua: fuegos de clase A sin electricidad.
- Agua pulverizada: fuegos de clase A y B.
- Espuma: fuegos de clase A y B.
- De polvo: fuegos de clase A, B, C y eléctricos.
- De CO2: fuegos de clase A, B, C y eléctricos.
- Específicos para metales: fuegos de clase D y eléctricos.
- De acetato potásico: fuegos de clase B y C.
- De compuestos halogenados: fuegos B, C y eléctricos.
Extintores de agua
Uno de los extintores más utilizados es el extintor de agua a presión, que se llena de agua y se presuriza mediante una manguera. Cuando se activa, este extintor libera un gran volumen de agua que puede apagar rápidamente un incendio.
Es un tipo de extintor que utiliza agua a presión como agente extintor. El agua se almacena dentro de un tanque y puede ser presurizada a un nivel lo suficientemente alto como para apagar rápidamente las llamas.
Este tipo de extintor se suele utilizar para los incendios de tipo A, que son los que afectan a materiales combustibles pero no suponen un peligro inmediato para las personas o los bienes. El agua presurizada se evapora rápidamente después de ser liberada, lo que hace que este tipo de extintor sea una opción eficaz para apagar rápidamente los incendios ligeros.
Sin embargo, puede ser difícil hacer llegar el agua al foco del incendio, y puede ser más complicado de controlar que otros tipos de extintores.
Extintores a base de agua pulverizada
El agua pulverizada es el agente extintor más antiguo, apaga por enfriamiento, absorbiendo el calor del fuego. Es muy eficaz en los fuegos de tipo A.
El agua pulverizada se evapora más rápidamente, absorbiendo así más calor rápidamente. En comparación con los métodos tradicionales de extinción, el agua es mucho más eficaz porque enfría y absorbe el calor. Esto significa que el agua pulverizada puede apagar rápidamente un incendio, impidiendo que crezca y se extienda. El agua pulverizada suele ser el método preferido de los bomberos porque es menos perjudicial para las personas y los bienes que otros agentes de extinción.
Extintores a base de espuma (AFFF)
Los extintores a base de espuma AFFF son ideales para los fuegos de tipo A y B. Son de más difícil acceso, pero son eficaces para extinguir el fuego rápidamente. Contiene algunas partículas de agua, por lo que no es ideal para el contacto con la electricidad cuando se utiliza cerca de aparatos como los ordenadores que tienen circuitos con partes metálicas en su interior.
Básicamente la espuma bloquea el suministro de oxígeno al elemento combustible, formando una película de cobertura que suprime los vapores y sellando la superficie.
Extintores de Polvo Químico seco triclase ABC
Este tipo de agente extintor rompe la reacción en cadena del fuego. Es el más utilizado en la actualidad y es efectivo para fuegos clase A, B y C.
Es un compuesto químico a base de fosfato monoamónico que los compone se funde con las llamas y crea una sustancia que se adhiere en cualquier elemento sólido, creando una barrera protectora frente a las llamas.
Extintores de dióxido de carbono o CO2
Es un tipo de agente extintor a base de dióxido de carbono, gas no combustible y no conductor. Se caracteriza al ser rociado, por expandirse de golpe, descendiendo rápidamente su temperatura convirtiéndolo en hielo seco o nieve carbónica, lo que permite enfriar rápidamente el combustible.
Extintores específicos para metales combustibles o aleaciones metálicas
Los fuegos de clase D son todos los que implican metales combustibles. Esto incluye cables, plásticos e incluso algunos tipos de madera. Un buen ejemplo serían los cables eléctricos que han quedado expuestos debido a un apagón o a un fallo mecánico; el exceso de calor puede causar daños muy rápidamente si no se controla.
La mejor opción para este tipo de incendios sería un extintor con un agente de alto rendimiento como el bromo o el triyoduro de nitrógeno. Impedirá el acceso de oxígeno y, al mismo tiempo, deshidratará cualquier punto caliente que pueda existir en el porcentaje de superficie de un objeto.
Extintores a base de acetato de potasio
El acetato de potasio es una medida de seguridad contra incendios perfecta, entre otros, para los restaurantes porque combate los incendios producidos por aceites y grasas. Al entrar en contacto con estas sustancias, la espuma jabonosa creada separará la superficie del aire creando un ambiente menos favorable para respirar hasta que llegue la ayuda.
Además, algunas de las gotas de niebla también se vaporizarán enfriando los aceites que se estén quemando.
Extintores a base de compuestos halogenados
Los extintores basados en compuestos halogenados funcionan de la misma manera que el polvo químico disparado a las llamas para interrumpir la reacción. La principal ventaja es que no hay residuos cuando se utilizan en fuegos de clase A, lo que significa menos limpieza para los profesionales o voluntarios. Son más útiles para los incendios de tipo de ventilación donde las autoridades necesitan un acceso rápido o al menos un acceso rápido para los primeros respondedores o voluntarios con formación especial
Este tipo de fuego no puede ser controlado con los sistemas de pulverización de agua (OSE), pero puede ser manejado con estos tipos:
- Extintores basados en Compuestos Halogenados (A).
- Extintores basados en HICs (B).
Permiten apagar fuegos B, C y eléctricos.
Dónde colocar el extintor
A la hora de elegir un lugar para colocar el extintor, hay que tener en cuenta algunas cosas.
Debemos asegurarnos de que el extintor sea fácilmente accesible y esté al alcance dentro de su ruta de escape (zonas de evacuación). Los extintores deben estar situados lo más cerca posible de entradas, salidas y, por supuesto, de puntos críticos, con alta probabilidad de incendio, como equipos electrónicos de las oficinas.
También debemos revisar las instrucciones que acompañan al extintor para aprender a utilizarlo correctamente. Entender cómo utilizar el extintor puede ser clave para protegerse a sí mismo y a sus pertenencias en caso de emergencia.
Precauciones al utilizar un extintor
Un extintor es una herramienta vital. Pueden ayudar a reducir de forma rápida y segura el tamaño de un incendio, evitando que se extienda y cause daños. Sin embargo, hay varias precauciones que deben tomarse al utilizar un extintor.
En primer lugar, asegúrese de que el extintor es del tipo adecuado para el trabajo. Hay varios tipos de extintores, cada uno con sus propias características y especificaciones.
Al presionar la maneta debemos atacar el fuego en la dirección del viento. Deberemos darle la espalda al viento para evitar que el humo y el calor nos impidan acercarnos lo suficiente.
Debemos verter el agente extintor a la base del fuego, procurando mantener la botella en posición vertical.
Un extintor nunca debe colocarse a ras del suelo. Lo aconsejable es entre 80 cm y 120 cm desde el suelo. La normativa contra incendios indica 120 cm la altura máxima de colocación en su parte superior. Los soportes deben estar fijados en una superficie vertical, nunca inclinada.
Antes de utilizar el extintor, lea las instrucciones del fabricante para saber qué tipo es el adecuado para el fuego.
Por último, asegúrese de que el extintor esté apagado/sellado una vez extinguido el fuego.
Siguiendo estos sencillos consejos, podemos ayudar a mantenernos a nosotros mismos y a los demás a salvo de los peligros del fuego.
Ahora que conoce los diferentes tipos de extintores, esperamos que le sea más fácil elegir el que más se ajuste a sus necesidades.

