Todo lo que debes saber para la lucha contra incendios en edificios

Para poder llevar a cabo una lucha contra incendios en edificios es necesario cumplir con una serie de obligaciones establecidas en la ley. Estas, no solo afectan a los equipos e instalaciones de protección, sino que establecen también protocolos a seguir por el personal que se encuentra dentro de aquellas. Te contamos los aspectos principales.

En qué se basa la lucha contra incendios en edificios

Las obligaciones a cumplir de forma estricta en la lucha contra incendios en edificios se rigen por el Código Técnico de la Edificación o CTE. La finalidad es evitar tanto los daños materiales como los humanos. Por este motivo, existe un documento específico que se encarga de velar por la seguridad de las personas que se encuentran en el interior de los edificios, tanto de carácter laboral como en la propia residencia. Es el Documento Básico “Seguridad en caso de incendio”.

Para la protección, cada edificación en particular cuenta con unos sistemas y equipos de protección obligatorios. Estos vienen adaptados a las necesidades de cada uno, y hacen referencia a las bocas de incendio equipadas, los extintores o los sistemas de extinción automática, entre otros.

Asimismo, hay que tener en cuenta también al Nuevo Reglamento de instalaciones de protección contra incendios. Este entró en vigor el 12 de diciembre de 2017 y se encarga de establecer las condiciones y aquellos requisitos exigibles en el diseño, la instalación, el mantenimiento y la inspección de los sistemas y equipos de protección en sí mismos.

A continuación, vamos a profundizar en cada uno de estos sistemas para la lucha contra incendios en edificios. Dado que el documento es muy extenso, nos centraremos en los puntos más destacados.

Sistemas de protección contra incendios

Instalaciones generales

Por norma general, la lucha contra incendios en edificios establece que deben existir extintores portátiles. Concretamente, a 15 m de recorrido en cada planta. Además de estos, bocas de incendio equipadas en las zonas de alto riesgo; ascensores de emergencia en plantas con alturas que excedan los 28 m; hidrantes exteriores, así como instalaciones automáticas para la extinción de fuegos.

Estas últimas en edificios cuya altura de evacuación supere los 80 m. También en cocinas con potencia superior a 20 kW de uso hospitalario y 50 kW para las restantes, y en los centros de transformación, con especificaciones técnicas determinadas.

Otras instalaciones

La lucha contra incendios en edificios varía en función del destino que se le da a cada edificación. De este modo, los requisitos mínimos que deben instalarse van a variar atendiendo a la siguiente clasificación:

– Viviendas

– Edificios administrativos

– Residencial público

– Uso hospitalario

– Edificios de pública concurrencia

– Aparcamientos

– Edificios docentes

– Edificios comerciales

Los aspectos que van a variar en la lucha contra incendios en edificios hace referencia principalmente a la existencia de columnas secas, bocas de incendio equipadas, extintores portátiles, los sistemas de detección de incendios y los hidrantes exteriores. Por otra parte, no podemos olvidar el mantenimiento regulado de los mismos.

Cuanto mayores sean las instalaciones y mayores las alturas, tanto en ascenso como en descenso, mayor será también el número de sistemas de equipación con el que habrá que contar. Para conocer todos los detalles concretos de cada tipo y así cumplir con la normativa, habrá que dirigirse a los documentos oficiales.